
Es un hecho que no es trivial, sino complejo y trascendente. La evaluación del aprendizaje forma parte del proceso de enseñanza-aprendizaje y por muy completa que sea, sólo proporciona información parcial acerca de nuestros alumnos. Para que la información que obtengamos del aprendizaje de nuestros alumnos nos conduzca a decisiones acertadas, las evaluaciones que realizamos deben hacerse con "conocimiento de causa", es decir, conocer con exactitud lo que se pretende lograr y no sólo preguntas simples, ya que éstas se enfocan al aspecto memorístico y no reflexivo.
Se deben buscar nuevas vías que conduzcan a la eliminación del tipo de enseñanza que promueva el aprendizaje reproductivo en que maestros y alumnos se contentan con la simple repetición de memoria de definiciones, sin que exista la comprensión consiente del significado de éstos conceptos, lo que impide, por tanto descubrir sus características esenciales, sus regularidades, los nexos con otros y su aplicación creadora.
El aprendizaje, es más bien un proceso adaptativo, mediante el cual, el individuo construye el conocimiento de la realidad, del mundo, el sujeto se reconstruye a sí mismo, siempre reorganizando en todo momento la propia estructura cognitiva, desde donde continuará readaptandose indefinidamente, a través de sus propios procesos de asimilación y acomodación. Así cuando aprende algo transforma los conocimientos anteriores y los modifica para crear conocimientos nuevos, de esa forma logra su evolución, dentro siempre, de las estructuras cognitivas del sujeto.
No se resuelve mucho si al alumno se le aplica exámenes con simples preguntas de contenido cualesquiera, sino que se le debe de enfrentar a situaciones problematizadoras, donde éste tendrá que movilizar saberes y habilidades para resolver satisfactoriamente dicha situación y esta es una de las maneras donde se puede observar el grado de conocimiento obtenido. Es por nosotros ahora sabido, que para desarrollar competencias o alcanzar los resultados que nos interesa, se deben trabajar contenidos de tres tipos: conceptuales, procedimentales y valorales o actitudinales.
Eve Alvarado
Se deben buscar nuevas vías que conduzcan a la eliminación del tipo de enseñanza que promueva el aprendizaje reproductivo en que maestros y alumnos se contentan con la simple repetición de memoria de definiciones, sin que exista la comprensión consiente del significado de éstos conceptos, lo que impide, por tanto descubrir sus características esenciales, sus regularidades, los nexos con otros y su aplicación creadora.
El aprendizaje, es más bien un proceso adaptativo, mediante el cual, el individuo construye el conocimiento de la realidad, del mundo, el sujeto se reconstruye a sí mismo, siempre reorganizando en todo momento la propia estructura cognitiva, desde donde continuará readaptandose indefinidamente, a través de sus propios procesos de asimilación y acomodación. Así cuando aprende algo transforma los conocimientos anteriores y los modifica para crear conocimientos nuevos, de esa forma logra su evolución, dentro siempre, de las estructuras cognitivas del sujeto.
No se resuelve mucho si al alumno se le aplica exámenes con simples preguntas de contenido cualesquiera, sino que se le debe de enfrentar a situaciones problematizadoras, donde éste tendrá que movilizar saberes y habilidades para resolver satisfactoriamente dicha situación y esta es una de las maneras donde se puede observar el grado de conocimiento obtenido. Es por nosotros ahora sabido, que para desarrollar competencias o alcanzar los resultados que nos interesa, se deben trabajar contenidos de tres tipos: conceptuales, procedimentales y valorales o actitudinales.
Eve Alvarado